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 HISTORIA

“ Tenemos que aprender por nosotros mismos que, en realidad, no importa que no esperemos nada de la vida. Sino que tenemos que descubrir lo que la vida espera de nosotros. Vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que ello plantea, y cumplir las tareas que la vida asigna a cada uno”.




Escudo del Condado de Noblejas

Resulta difícil concretar el origen de Noblejas, así como rastrear su historia. Una fuente importante para la obtención de estos datos ha sido el Diccionario de los pueblos de la provincia hasta finalizar el s. XVIII y el anexo a la memoria de la trascripción de las Fuentes históricas de Noblejas. Fernando Jiménez de Gregorio resume así los conocimientos históricos sobre Noblejas: “el vocablo noblejas puede responder a un diminutivo despectivo de noble”. En una relación de finales del siglo XVIII se dice que la fundación de este pueblo “debe ser antiquísima y haber tenido antes mayor vecindario, por los vestigios . Queda una cueva de tan largas dimensiones que nadie ha podido conocer su fin. En tiempo de los Ocades era ya fundado Noblejas”. En una historia de Ocaña, impresa a finales del siglo XIX, se afirma la antigüedad de Noblejas diciendo que, “según tradición se fundó en el año 714 “. Sin otro documento que lo respalde, la toponimia nos ha conservado dos alusiones a torre, Torrique y Torrecillos, que parece indicar alguna vigilancia o fortificación. Alfonso VII El Emperador (1126-57) ocupó el castillo de Aurelia (hoy Oreja) para que repoblase el territorio, señalando los términos; en esa operación se cita, en 1139, Noblejas, perteneciendo a la jurisdicción de Aurelia, comenzándose entonces la repoblación. Después pasa a Ocaña, que prosigue el movimiento repoblador bajo la autoridad de esta villa y de la orden de Santiago a la que perteneció. En el 1244 figura ya como lugar poblado. Todavía en 1787, en el catastro de Floridablanca, se la da como perteneciente a esa Orden, cuando en realidad es ya del señorío condal de Noblejas.


Reinando Fernando IV (1295-1312) se cita Noblejas con otros pueblos, en una carta del mestre de Santiago. En el 1.566 el pueblo litigó y ganó el pleito contra el comendador de Santiago. En el 1.571 Noblejas tenía una población de 250 vecinos; en el 1.576,era de al duquesa de Segorbe Dª Ángela de Cárdenas y Velasco, entonces tenía 200 vecinos. Después, en el 1.694 se censan 326.

Creado el condado de Noblejas se le concede en el 1.689 a D. Francisco Antonio Herrera de la Concha, segundo señor Villasena, caballero de la Orden de Alcántara, Coronel de infantería; quien edificó su palacio en la plaza de nuestra villa, dejando ésta de pertenecer a la Orden de Santiago. La creación del condado trajo consigo un aumento de población.

Después del avance cristiano sobre la frontera de los Montes de Toledo en el reinado de Alfonso VII se pueblan estos territorios y conocemos, por un documento de 1132 en el que se da fuero a Oreja , de la existencia en sus términos de dos poblados con el nombre de Noblejas, describiendo el alfoz del castillo como sigue: “....desde donde entra el Jarama en el Tajo y a Ontígola, Ocañuela, Ocaña la mayor, ambas Noblejas hasta Alfarilla y de allí al monte de las Alcarrias...”. No es de extrañar el aplicar el mismo nombre a dos alquerías ya que en la política de repoblación se trataba de unificar los pequeños núcleos en unidades mayores. Temporalmente perteneció a la Orden de Santiago hasta que Carlos V desmembró el territorio vendiendo Noblejas y otras poblaciones a Don Diego de Cárdenas, primer Duque de Maqueda; pasando poco después Noblejas a depender de Aranjuez. A mediados del siglo XVI, la máxima población con la que se llegó a contar fue 1.223; cuando a principios de siglo no contabilizaban más de 200; por lo que es durante este periodo cuando adquiere la localidad cierta entidad.

 

En el siglo XVIII, había dos fuentes, una en el poniente, a la falda de un cerro, que la que se proveía la villa, donde se lavaba la ropa y con el sobrante se regaba una cañada de hortalizas y cereales. La otra, era la denominada Fuente Santa, que era de aguas delgadas. De sus aguas tomaba el vecindario y se la llevaban al real Sitio de Aranjuez, en las temporadas de jornada.

A mediados de dicho siglo tiene nuestra villa un censo de 1.042 habitantes que vivían en un caserío compuesto por 188 viviendas. Había comenzado la repoblación después de la desaparición del peligro almorávide y almohade, quienes después de la conquista de Toledo (1085) desolaron estas tierras teniendo como base, en ocasiones, el Castillo de Oreja, a principios del siglo XII.

Una de sus principales actividades comerciales era la venta de vino a Madrid y a la Granja, ejercicio al que se dedicaban tres arrieros.

Las tierras de regadío se encontraban en las Canalejas y el Valle de la Fuente. Los plantíos eran de viñedos principalmente y olivos. La vid producía por fanega, cinco cargas de uva, éstas daban tres arrobas de vino y su precio era de 5 reales.

La cabaña ganadera estaba compuesta por ganado lanar, y animales dedicados a la labranza de las tierras. En el término de Torrique había algunos molinos, uno de ellos propiedad del conde. Los diezmos que pertenecen a Santa María Magdalena producían dos fanegas de trigo y el voto a Santiago ciento veintidós fanegas.

En los años de mala cosecha de uva, el vino se vendía en una taberna pública, y en los buenos, en las casas de los cosecheros.

 

La sociedad en 1752 se repartía de la siguiente forma: 5 eclesiásticos, 1 cirujano-sangrador-barbero....A la actividad comercial se dedicaban : tendero, tabernero y 3 arrieros labradores que llevaban vino y aceite a Madrid y a la Granja. En la artesanía destacaban, un panadero, 5 labradores, 2 albañiles, 2 herreros, 2 zapateros y 1 sastre. Otros datos de aquella época son la existencia de 64 jornaleros, 2 molineros y 11 pastores.

También se mencionaba la existencia de una cueva de tan largas proporciones que nadie había conocido su fin ( conocida hoy como la cueva del General de Villacampa) y, un hospital titulado Nrta. Sra. De la Piedad, que fundó para los pobres Alfonso Angulo. Villacampa fue nieto de un guerrillero de la Guerra de la Independencia. Sus primeros pasos como militar los dio en la Guardia Civil persiguiendo a bandoleros y carlistas. Tras el fracaso de la I República fue purgado del ejército y más tarde rehabilitado. En 1886 se le describía por el diario El Correo de la siguiente manera” representa de cincuenta a cincuenta y cinco años; es de estatura mediana y de complexión recia; tiene bigote muy poblado, y la barba, entre cana y fuerte, la lleva algo crecida”.

El 23 de agosto de 1810 fue elevado a la dignidad ducal el VII Conde de Noblejas D. Mariano Chaves Villaroel y Rivadeneyra que continuó la labor de sus antepasados en beneficio de la villa, potenciando nuevas industrias; lo que hizo que muchos vecinos de Oreja pasaran a vivir a Noblejas.

 

El segundo duque y IX Conde D. Pedro de Alcántara Chaves, trasladó en los últimos días de su vida la residencia habitual a Madrid e inició la venta de sus propiedades. Le sucedió su hija, Dª Carmen Chaves, que se desvinculó de Noblejas.

Tuvieron los Duques numerosos privilegios entre ellos el de la presentación del párroco, y enterramiento en la Capilla de Santa Leocadia de la Catedral de Toledo y fundaron instituciones de beneficencia y caridad en la villa que fueron muy celebrados por el propio Cardenal Lorenzana.

Se celebran las fiestas en el mes de mayo y se dedican al Cristo de las Injurias; contando con una cofradía de la que llegó a ser hermano mayor el propio rey Fernando VII; y el 22 de julio las fiestas de la patrona Santa María Magdalena.

En cuanto a hijos ilustres, en una carta del párroco de Noblejas, ya se hacía referencia a que “ al presente tenemos General de los Dominicos bautizado en esta parroquia”. Se refería sin duda, al que lleva por apellido Quiñones, que vivió en el siglo XVIII. Es también, patria del jesuita Alonso de Flores, autor de un comentario sobre el capítulo 24 del Eclesiástico.

( Fte.: Los pueblos de Toledo, Fernando Jiménez De Gregorio).

Agradecer la gran aportación hecha por los estudios de los historiadores Mariano García Ruipérez y Jerónimo López-Salazar.

 


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